¿Qué es el REACH y por qué debería asegurarme de que mi silla a contramarcha cumple con esta normativa?

Todos los productos Axkid cumplen rigurosamente con el reglamento REACH, la innovadora legislación de la UE en materia de sustancias químicas que vela para proteger la salud humana y el medio ambiente. ¿Sabes qué aspectos controla y certifica este estricto estándar europeo y en qué afecta todo esto a la silla de coche de tu hijo? En Axkid te lo contamos.

Las sillas de coche tienen una función indiscutible: proteger la vida de los más pequeños. Para ello, además de todas las pruebas y revisiones a las que deben someterse desde su diseño hasta su homologación, se pueden encontrar pruebas de impacto sumamente exigentes, como el certificado sueco Plus Test: el estándar de seguridad más alto que existe en la actualidad, que sólo superan las sillas a contramarcha.

Sin embargo, este tipo de pruebas destinadas a testar el comportamiento de la silla en caso de impacto no son el único punto a tener en cuenta en la búsqueda de la máxima seguridad. Otro punto muy importante son las sustancias químicas que se pueden detectar en la silla y si estas son perjudiciales para la salud o inocuas.

Dependiendo de las características de su proceso de fabricación, teñido y distribución, los materiales y tejidos de las sillas pueden contener diversos tóxicos y productos químicos que supongan un riesgo para la salud. Por ejemplo, niveles altos de alérgenos, TCPP, naftalina, bromo, cloro, plomo u otros metales pesados que a veces son detectados en algunas sillas durante la realización de los tests y pruebas que deben pasar hasta salir al mercado.

Aunque siempre se ha prestado atención a este asunto, en los últimos años el control es mucho mayor gracias al Reglamento REACH (abreviatura de «registro, evaluación, autorización y restricción de las sustancias y preparados químicos»), que entró en vigor el 1 de junio de 2007 con el fin de mejorar la protección de la salud y el medio ambiente contra los riesgos que puedan presentar los productos químicos, así como para potenciar la competitividad de la industria química de la Unión Europea.

Una estricta normativa cuyo ámbito de aplicación se extiende a todas las sustancias químicas de la vida diaria (no sólo las utilizadas en procesos industriales) y que regula, entre otras muchas cosas, que no haya sustancias dañinas e indeseables en los materiales y tejidos de las sillas de coche.

Para cumplir con el REACH, las empresas europeas tienen el deber de registrar las sustancias que utilizan, siguiendo procedimientos reglados en la recopilación y valoración de información sobre sus propiedades y peligros potenciales.

A continuación, la ECHA (la Agencia Europea de sustancias y mezclas químicas) y los estados miembros de la Unión Europea evalúan estos registros y las sustancias seleccionadas, clarificando las preocupaciones que puedan suscitar, evaluando si es posible gestionar sus riesgos o, si esto no fuera posible, restringiendo su uso, estableciendo que dependa de su previa autorización o prohibiendo las sustancias más peligrosas y sustituyéndolas por otras de riesgo inferior.

El reglamento REACH abarca el recorrido completo de cada producto. No sólo los fabricantes, también importadores y usuarios intermedios tienen responsabilidad. Son muchas las empresas que usan productos químicos aun sin ser conscientes de ello, por lo que todos los eslabones de la cadena de fabricación y distribución de un producto deben comprobar sus obligaciones si su actividad les hace manipular cualquier tipo de sustancia química.

Si adquieres una silla de coche Axkid puedes tener la tranquilidad y la certeza de que con nuestra filosofía no ahorramos esfuerzos: todos nuestros productos cumplen en todos sus aspectos con los más altos estándares en seguridad, siendo sometidos a rigurosas pruebas tanto externas como internas, y todos los materiales que utilizamos son cuidadosamente testados y certificados por la regulación europea REACH.

 

Fuentes: European Chemicals Agency , European Union.

 

 

 

Somos una empresa sueca comprometidos con la seguridad infantil en la carretera. Nuestra solución es viajar mirando hacia atrás, a contramarcha, el mayor tiempo posible. Creemos que la seguridad, el confort y la educación deben estar interrelacionados. Unas mejores normas de seguridad y un mayor conocimiento sobre el tema, salvan vidas.